Torsdagar La Senda de las Plantas Perdidas

Las semillas que sabían valorar tesoros: los algarrobos {La Senda de las Plantas Perdidas}

av La Senda de las Plantas Perdidas | Publicerades 7/16/2020

¿Quién es tu "algarrobo"?Si vives en el Viejo Mundo (de donde procede la palabra "algarrobo" —y el árbol que primero llevó ese nombre), verás que en su carné pone Ceratonia siliqua, el árbol que sacaba "cuernos" comestibles, dulces. El árbol cuyas semillas sirvieron para tasar tesoros.Pero (igual que sucede con los acerolos) la categoría de "algarrobo" viajó con los españoles al Nuevo Mundo, y allí sirvió para etiquetar a otros muuuchos árboles, parientes de Ceratonia, pero de géneros distintos. De entre todos ellos destacan los Prosopis, cuyas vainas alimentaron y saciaron la sed de innumerables culturas sudamericanas (entre otras dádivas que los Prosopis nos brindan!).En el capítulo de hoy nos adentramos en los entresijos de nuestra historia común con los algarrobos, tanto mediterráneos como americanos… ¿te vienes a conocerlos un poco mejor?PD. Por cierto, el charoupomelo es un dulce chipriota… que se me pasó decirlo en el podcast, ejem.+ Encuéntrame en la web https://ainaserice.com & en redes (FB: https://facebook.com/ainaserice; IG: https://instagram.com/ainaserice).+ Transcripciones de los capítulos (a su ritmo…) en ☛ http://senda.imaginandovegetales.com+ Círculo de apoyo vegetófilo íntimo, con agradecimientos extra ☛ https://patreon.com/ainaserice☛ Toda la información + bibliografía + extras, ahora disponible en libro… SENDEROS DE SAVIA. Basado en las primeras tres temporadas del pódcast ;D Más información en https://ainaserice.com/senderosdesavia {Agradecimientos}Música compuesta &interpretada por Cristina Llabrés y Evaristo Pons. ¡Y gracias a ti por la compañía!

Om Podcasten

Este podcast es una invitación a descubrir las historias —más o menos perdidas, más o menos olvidadas, siempre fascinantes— de las plantas que nos rodean.Les pone voz la bióloga y escritora Aina S. Erice, que no cree en la división entre ciencias y letras, y por tanto propone un experimento vegetófilo donde botánica, biogeografía y genética conviven con literatura, mitología e historia (y se lo pasan en grande todas juntas).Equipaje imprescindible para el viaje: curiosidad, y un mínimo interés/afecto por las plantas.