123 Vida cotidiana en Roma: la Infancia.

Salvete, amigos de Roma: Hoy hablaremos junto a Mireia Gallego de la infancia. La patria potestas otorgaba al padre el control sobre la educación, matrimonio y propiedades de sus hijos, incluso en la edad adulta. El recién nacido era presentado al padre, quien decidía si lo reconocía o lo abandonaba. Los niños acogidos recibían su nombre y amuletos protectores (bulla para niños y lunula para niñas). Los primeros juguetes incluían sonajeros, muñecas y figurillas de animales. La educación estaba reservada, en principio, para los ciudadanos libres. Los niños comenzaban la escuela a los siete años, donde aprendían a leer, escribir y contar. Las niñas dejaban de asistir a los doce años. No existía una mayoría de edad legal. Los niños se convertían en adultos cuando el padre decidía vestirlos con la toga virilis, en una ceremonia formal. La ceremonia incluía un cortejo al foro y un banquete. Los jóvenes comenzaban un tirocinio de un año antes de enrolarse en el ejército. Las mujeres alcanzaban la madurez social tras el matrimonio y eran clasificadas según su estado civil y edad. Mis redes: Mail: angelportillolucas@gmail.com Twitter: @LignumEnRoma Instagram: @angel_portillo_lucas YouTube: Ángel Portillo Lucas FaceBook: Ángel Portillo Lucas @Tik Tok @angelportillolucas

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En LIGNUM EN ROMA hablaremos de Roma y de la otra Roma. Hablaremos de la Monarquía, de la República y del Alto Imperio romano. Contaremos la historia de césares y emperadores, legiones y batallas. Pero además nos preguntaremos, ¿Quién era en realidad la población romana? ¿Cómo vivían? ¿Qué pensaban? Hablaremos de cómo se comportaba la gente corriente: amas de casa, los soldados, posaderos, forajidos, mercaderes y gladiadores que constituyen el día a día de la capital del Imperio. Todo ello sin prejuzgar hechos pasados con mi moderna manera de ver las cosas. Esta precaución de concebir lo ocurrido con los ojos de las personas que lo vivieron tiene una doble función: la primera, no enjuiciar sin conocer todos los datos, y la segunda, obtener una comparación entre las formas de pensar de los antiguos y de los contemporáneos. Única manera en la que conoceremos lo que fuimos desechando o ganado a través de una evolución social de dos mil años.